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Disfruta de los beneficios de un spa

12 febrero, 2014

En este artículo te ofrecemos el plan perfecto para desconectar un fin de semana y relajarte con tu pareja, la familia o incluso en solitario (si lo que buscamos es una gran desconexión a causa del estrés).

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Aunque la venta de spas y los masajes orientales se han puesto de moda en los últimos años gracias a fantásticos centros como Caldarium o Evasiom Spa, en realidad estos tratamientos forman parte de una tradición milenaria habitual entre las clases altas (aristocracia y alta burguesía) antes de la Primera Guerra Mundial. Tiene su origen durante la época romana y debe su nombre al pueblo belga de spa, aunque muchos opinan que es un acrónimo de “sanitas” o “salus per aquam”, del latín “salud por agua”.

En España empezaron a ponerse de moda en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, pero actualmente es posible ya encontrar centros y balnearios que ofrecen estos servicios en cualquier ciudad y población, algunos muy conocidos, como los de Archena y Fortuna.

Los balnearios y los spa cuentan con unas magníficas instalaciones con variedad de terapias que aportan gran relajación y sensación de bienestar: saunas, baños, chorros a presión, jacuzzi… Además, muchos de estos centros cuentas con varias actividades relajantes como el yoga, la meditación, aromaterapia,  musicoterapia y varios tipos de masajes corporales que relajan el cuerpo y la mente.

La diferencia entre un balneario y un spa es que el balneario cuenta con aguas termales y en los spa no, aunque existen centros que combinan ambas modalidades. Una de ella es la talasoterapia, que utilizan agua de mar combinada con algas y arena.

Está comprobado que la hidroterapia es efectiva como tratamiento natural de enfermedades. El agua caliente dilata los vasos sanguíneos y favorece la circulación, mientras que el agua fría los contrae y favorece la circulación interna. Los baños de contraste activan toda la circulación del cuerpo, aliviando los dolores musculares y dolencias relacionadas con la mala circulación, los nervios y los problemas respiratorios, gracias a sus efectos antiinflamatorios y sedantes. Los baños con chorros a presión ejercen un efecto mecánico sobre el cuerpo, proporcionando un relajante masaje que también favorece la circulación, a la vez que relaja la musculatura, deshaciendo posibles contracciones y aliviando problemas derivados de la artritis, las artrosis, las lumbalgias, migrañas y reumas.

Los beneficios concretos de este tipo de terapia están relacionados con la activación del sistema inmunológico y el aumento de la tasa de metabolismo, lo que ayuda a prevenir la hipertensión y mejora los problemas digestivos y de próstata. Resulta altamente recomendable para trastornos relacionado con el estrés. Sus efectos relajantes son notables en el aspecto saludable, luminoso y rejuvenecido que luce la piel tras la terapia.

La hidroterapia, combinada con diferentes tipos de masajes corporales (peeling, hidratante, reductor, anticelulítico…) pueden facilitar otros beneficios estéticos relacionados con la salud de la piel.

A pesar de todos estos beneficios, hemos de recalcar que no es aconsejable abusar de estos tratamientos, limitándolos a una vez por semana o a sesiones casi diarias de como máximo 20 minutos. Los baños calientes son indicados para diabéticos y personas con problemas en la presión arterial, embarazadas, niños y ancianos, y los baños fríos se desaconsejan para personas con dolencia de ciática, inflamación pélvica e irritación en la vejiga.

 

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